Augusto Feria, Bosch, Pepín
14 Octubre 2015 César Medina 1468
El artista Augusto Feria óactor, locutor, publicista, dibujante, poeta, en todo buenoó, me ha enviado una carta muy interesante sobre el criterio que tenía Juan Bosch de Pepín Corripio como capitalista de avanzada cuando todavía el país andaba en pañales e imperaba la cultura del parasitismo empresarial a costa del Estado…
Es un testimonio que recibió Augusto del propio don Juan y que por su valor histórico vale la pena reproducir… Disfrútenlo:
“No conozco personalmente al señor Corripio. Es más, creo que ni siquiera lo he saludado jamás aunque lo he visto de lejos en una que otra actividad. Pero sobre él conozco varias anécdotas, unas que otras de vocación popular u oídas de labios de mi tío y de mi padre, Rafael y Eudad Feria Rodríguez.
“Permítame narrarle la siguiente, vivida de primera mano:
“Yo había iniciado en 1975 mi actividad política de toda la vida en el PLD, por lo que esto debió haber ocurrido alrededor de 1980. Se había estrenado un programa de radio que se denominaba ‘La Voz del PLD’ del que era yo uno de sus locutores; por esa y otras razones debía visitar a Juan Bosch diez o doce veces al mes para grabar entrevistas previamente escritas por él.
“Recuerdo que cada vez que subía las escaleras del segundo piso de la César Nicolás Penson me preguntaba a mí mismo: ¿qué voy a aprender hoy? La relación se acercó aún más de lo protocolar porque eventualmente le servía de chofer, con mi automóvil, ya que él en ese momento no tenía carro. La fraternidad llegó a un punto que nos permitía confesiones y bromas gracias a su afinidad con los artistas”…
“Un día, con la irreverencia propia de la juventud y mi imperfecto conocimiento de la política, lo interpelé con imprudente arrebato: ¿Don Juan, qué piensa usted de Pepín Corripio?
“Bajó la cabeza, cruzó el brazo izquierdo sobre su estómago, en cuya mano colocó su codo derecho para poner el pulgar e índice bajo su labio inferior, calculaba cuidadosamente la respuesta; dio un paseo de media vuelta de unos segundos que me parecieron horas, hasta que me respondió, con esa voz tan suya de preceptor ilustrado, en el idioma que yo quería escuchar:
“Es el burgués más desarrollado de nuestro paísÖ Mira, para 1971 ó 1972 yo estaba hablando de la devaluación del dólar por Tribuna Democrática. Entonces recibí el deseo de Pepín de reunirse conmigo, yo no lo conocía entonces, conocía sus actividades públicas, cuando bajó el gas, etc… Pero resulta que la situación política estaba muy difícil en esa época y yo no podía recibirlo, pero tampoco podía negarle ese deseo a un hijo de Manuel, de modo que le dije que sí, pero no aquí (se refería a su casa de la César Nicolás Penson)
“Cuando nos encontramos, Pepín me dijo: he estado escuchando sus alocuciones en Tribuna Democrática sobre la devaluación del dólarÖ me gustaría saber ¿en qué otra moneda puedo invertir unos dólares que tengo?”
“Don Juan le contestó ócreo que escribo las palabras exactasó: Oh sí, como no, en la Corona Sueca, en el Marco Alemán, en el Franco Suizo no en el Francés, y en el Yuan Japonés no en el Chino”.
“Luego, colocando su mano derecha sobre mi hombro izquierdo, en una suerte de intimidad distanciada, como solía hacerlo conmigo, concluyó: “Y así lo hizo, Augustico, porque después me lo hizo saber”…
“Esta historia demuestra el modelo de éxito de don Pepín Corripio… No sólo que ‘no tiene mentalidad de buitre insaciable’, sino que con una inteligencia sin igual ha sabido aprovechar las oportunidades viendo más allá del común, con disciplina, con extraordinaria calidad, además de su primorosa observación de los detalles”.
César Medina – Listín Diario.

