Solo esto nos faltaba
30 Agosto 2021 Julio Gutiérrez Heredia 869
Resulta que, cuando se detectan casos donde los imputados de cualquier ilícito vinculado a la corrupción administrativa, los responsables de aplicar justicia expresan a viva voz: “la investigación de este caso se llevará hasta las últimas consecuencias…”. La decisión de judicializar a los encartados, es porque se han cumplido los tramites que exigen los protocolos de la judicatura; las investigaciones pertinentes, se han desarrollado conforme a los métodos procesales, requeridos para elaborar los expedientes correspondientes.
El escenario natural para establecer los niveles de responsabilidad o descargo de los involucrados en casos de corrupción, son los Tribunales de la República. En estos recintos las partes dirimen sus diferencias, argumentando sus razones para obtener sus objetivos. Objetivos que serán analizados por los jueces para dictar su sentencia absolutoria o no.
Todo lo anterior se puede interpretar como la forma normal para impartir justicia. Pero hay un ingrediente que ha venido manifestándose, en principio, los abogados envueltos en un litigio, exponían sus alegatos en medios de comunicación radial, impreso o televisivo; luego, con el avance de la tecnología de la información y el auge de las redes sociales, las partes, se apoyan en las aplicaciones de mensajería de textos y videos del ciberespacio.
Sin darnos cuenta, el sistema de justicia dominicano ha sido “incidentado” por prácticas improcedentes que, de ser aceptada por “el uso y costumbre”, los casos serán resueltos vía youtube, twitter o Instagram, en lugar de los tribunales.
Casos que han tenido relevancia por las implicaciones de los recursos enajenados, ya tienen sus fans, compuestos por adversarios o favoritos. Esta actitud genera un mecanismo de presión que, necesariamente deberá influir en la composición de un tribunal y, por ende, la decisión final.
Antes los abogados litigantes guardaban con celos sus conclusiones, pues en esa ponencia, se reservaban las hipótesis para la defensa o la culpabilidad, según la posición que ocupe ante un Tribunal. Ahora, antes de llegar a un juicio de fondo, los apoderados utilizan los medios de comunicación para fijar su posición de un caso, cuyas motivaciones, aun no se ha designado o compuesto al Tribunal que ventilara el expediente acusatorio.
Solo esto nos faltaba para que empecemos a darnos cuenta de la influencia que las redes sociales están ejerciendo en el quehacer de la sociedad. El Sistema de Justicia Dominicano, no puede estar a merced de los memes, tik-tok, debido a que estos vehículos de comunicación, sirven para difundir más “fake news” que verdad.
Al través del tiempo, los seres humanos se han apoyado en diversas formas de hacer justicia para resolver diferencias de criterios, de intercambios de bienes, de posesión, de tierras etc. Durante siglos las sociedades procuraron el establecimiento de una institución revestida de solemnidad que le permitiera el ordenamiento de la cosa pública y privada.
Para mantener un sistema judicial garantista, es necesario que los miembros de la judicatura establezcan normativas para evitar que desaparezcan los valores éticos y morales en un Poder del Estado tan importante como es la Justicia.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

