La inteligencia es natural
Desde el transcurrir de los siglos el ser humano ha inventado prototipos para satisfacer necesidades y salvar escollos que le presenta el ambiente donde le ha tocado desarrollarse. En un principio, utilizó herramientas rusticas, otras veces inteligentes como la rueda, hasta llegar a la maquina de vapor. En la época moderna, aparecieron los vehículos de tierra, mar y aire. Estos artefactos hicieron posible que existiera una mejor y mayor comunicación entre hombre y comunidad, generando ideas que dieron auges a la tecnología y, por ende a la innovación.
Con la invención de las máquinas procesadores de datos, se agilizaron muchos procesos en la industria, el comercio, la medicina y la ingeniería. Este auge de la tecnología hizo posible la implementación de dos términos anglosajón que convirtieron el planeta en una aldea global, ellos son: “software y hardware”.
La capacidad de utilizar esos conocimientos, proporcionan la manera de tomar decisiones, acorde con los intereses individual o colectivo. Aunque, es preciso indicar que no todo el mundo ha aceptado esos inventos tecnológicos para el bien de la humanidad, pues, algunas veces emergen mentes malsanas para hacer mal del bien que proporciona la innovación tecnológica.
Todo producto resultante de esos artefactos, ha sido previamente diseñado, usando los algoritmos de la ciencia, interpretada fielmente por el hombre. El flujo de información y el procesamiento de datos ha obligado a los expertos a elaborar sistemas y normas, para la protección de los ciberdelincuentes, de sus carpetas archivadas en discos duros o en las nubes.
Por mas esfuerzos que haga el hombre para alcanzar un estado de confort, mediante el uso de artefactos programados para imitar la función cognitiva del ser humano, la inteligencia artificial (IA) nunca podrá lograr sustituir la inteligencia natural del hombre, por carecer de comportamientos autónomos y capacidad para pensar y procesar ideas. Para los que en estos días se sienten atraídos por la IA, les digo lo siguiente, me gusta mas Alexa que Sofía, pues la primera suele ser mas sincera en los requerimientos que le hace el ser humano. Recuerden que el robot no hace guiños.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense
Fuente: labazuca.com

